Luca Pallanca da la mano a los más necesitados

Una pizzería ubicada en las calles Presidente Córdova y Borrero es la esperanza de decenas de personas en situación de vulnerabilidad, pues diariamente reciben una porción de pizza o pan que les obsequian en este establecimiento.

Luca Pallanca es el propietario de Pizza y Focaccia. Él ha demostrado su sensibilidad ante las necesidades ajenas y ha optado por ayudar de esta forma a quienes transitan las calles de Cuenca en busca de alimentos. Actualmente son alrededor de 50 personas las beneficiadas cada día.

“Solían pasar durante el día y pedían comida, y nosotros les ayudábamos pero después empezó a subir el número de personas y por eso decidimos dar la comida en la mañana porque era un poquito más cómodo antes de abrir”, sostiene.

Pallanca es de origen italiano y  llegó a este país motivado por hacer surgir su negocio. El ciudadano posee una enorme sensibilidad humana y espera transmitir esto a su hijo, quien nació en Ecuador y hoy cumple cinco años.

“La comida la entregamos a las 08:30. Minutos antes preparamos unas fundidas, sea con un pedazo de focaccia o pizza. Es mejor entregar a esta hora porque en ese tiempo los muchachos que trabajan para mí están libres, así funciona bien”, agrega.

Comenta que el proyecto responde a una explicación lógica, puesto que es mejor compartir la comida que sobra antes que echarla a la basura, asegura. Indica que este gesto no ha perjudicado su economía y más bien siente satisfacción al saber que puede dar alegría a otras personas. De momento trabaja con una franquicia en algunas ciudades y en cada local replica la ayuda. Incluso, entre sus metas a futuro está incentivar a otros locales a formar parte de esta iniciativa.

“Estoy contento porque veo que muchas personas están intencionadas en ayudarnos de alguna forma, y yo sinceramente espero que se pueda mejorar. Sería bueno que otros locales puedan hacer lo mismo y entreguen comida a quienes más lo necesitan”, afirma.

Hoy se siente más motivado debido a que en redes sociales ha recibido muchos comentarios positivos sobre la labor que realiza.

“Con el respaldo uno se siente más orgulloso, más tranquilo y más motivado. Me llena de satisfacción ver que mi hijo tiene un instinto para compartir las cosas. Cuando tiene caramelos les obsequia a otros niños; si tiene jugos, comparte. Intentaré enseñar más valores a mi hijo”, indica.

Los interesados en sumarse a la iniciativa pueden acercarse al local Pizza y Focaccia, ubicada en las calles Presidente Córdova y Borrero. (LCH)-(I)

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