En septiembre rendirán nuevamente el ENES

El 19 de septiembre rendirán el Examen Nacional para la Educación Superior (ENES), para ingresar a las universidades públicas. Las carreras más demandadas han sido administración de empresas y medicina.

Según información de la Secretaría de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación, Senescyt, las carreras más demandadas han sido las que están en relación con las Ciencias Sociales, Educación Comercial y Derecho, después son las de Salud y Servicios Sociales, en tercer lugar las de Ingeniería Industrial y Construcción. “En general las carreras como administración de empresas y medicina son las que se completan los cupos ofertados por las mismas universidades”, indicó Antonio Malo, coordinador zonal de la Senescyt.

En todo el Sistema de Nivelación y Admisión (SNNA), dentro del ENES, está diseñado para optimizar al máximo los cupos que se ofertan; es decir, para que no queden cupos libres. Lo que hemos conseguido; hacemos tres postulaciones a más de la lista de espera para garantizar la ocupación de todos los cupos disponibles, manifestó Malo.

Además, mencionó que los cupos se llenan con las mejores notas. “La gente puede postular para la carrera que desee, en el Azuay tenemos una oferta académica suficiente, cabe indicar que nadie les impone las carreras a los chicos y chicas”, agregó.

El ENES, se realiza dos veces al año, en marzo y septiembre. Malo, resaltó que a partir del 2016 las universidades tienen la obligación de abrir todas carreras en todos los semestres, “cualquier ENES sirve para entrar a la universidad en el periodo que quiera la persona”, dijo.

El examen tiene tres componentes: razonamiento lógico abstracto y verbal. El puntaje seguirá calificado sobre 1000. Los aspirantes pueden usar la plataforma en línea denominada “jóvenes”, donde se pueden preparar para el ENES, en el cual están colocadas algunas preguntas reales.

Cifras

Mediante un análisis profundo de personas que han rendido el examen del ENES y han aceptado un cupo, según datos reales, la información es que en el Azuay el 66, 28 % que aceptaron un cupo, provienen de familias en donde antes nadie había estudiado la universidad.

El 77% de las personas provienen de colegios públicos y el 34% acepta haber estado en cursos particulares de nivelación.

Malo, destacó que las matrículas en las universidades públicas para los indígenas y la población más pobre del país se han triplicado, y para los afrodescendientes se han duplicado. (MAA) (I)

Bailoterapia se incrementa

 

La Prefectura del Azuay continúa ejecutando el proyecto “bailoterapia” en varios barrios de la ciudad, la actividad se suma al parque de Las Américas, parque de La Madre, El Vergel y Principal en Chordeleg. En donde los profesionales en el baile, ayudan a que los azuayos mejoren su estilo de vida.

A la actividad muy reconocida por la ciudadanía, llegan varias personas, desde niños hasta adultos mayores, quienes por más de 40 minutos realizan varios ejercicios y coreografías.

Mariana Ortiz

“La bailoterapia es muy buena, porque se puede hacer varios ejercicios para bajar de peso o para conseguir músculos, más que eso es un deporte que nos ayuda a estar bien con nuestra salud”.

Bryan Maldonado

“Todos los moradores de cada uno de los barrios debe ir por lo menos dos veces a la semana a la bailoterapia, así se relajan, divierten y hacen ejercicios, es un programa que ayuda mucho a la gente”.

 

Ventas por inicio de clases se intensifican y comercios extienden horarios de atención

Con el pronto regreso a clases, cientos de familias recorrieron este fin de semana las calles del centro de la urbe, con el objetivo de sondear precios en los diferentes comercios y adquirir artículos necesarios para los estudiantes como uniformes, zapatos, mochilas y útiles escolares.

Calles y centros comerciales se abarrotaron de clientes, niños, jóvenes y padres de familia en busca de lo necesario para sus hijos.

Un recorrido por el centro de la ciudad, puso de manifiesto la venta de uniformes, una de las casas comercializadoras de uniformes se encontraba aglomerada de personas.

Muchos hacían fila en la caja para poder cancelar su compra. Un conjunto completo de uniformes de diario y deportivos cuesta entre 60 y 80 dólares, conformado por prendas interiores y complementos como gorras y guates de ser necesarios.

Isabel Lupi, comerciante de uniformes, comenta que las ventas han sufrido una baja en comparación con las del año anterior, “podría decirse que hay una disminución del 30%”, señaló.

Sin embargo, cabe señalar que en las ventas se han intensificado desde la última semana del mes de agosto, para ello también desde que inicia la temporada se incrementan los horarios de atención.

Tal es el caso de Isabel, que en su local ubicado en la Luis Cordero y Gran Colombia, atenderá desde las 9h00 hasta las 19h00 en una sola jornada.

De igual manera, comerciales dedicados a la venta de calzado, a lo largo de la calle Lamar, se encontraban repletos de clientes que buscaban diferentes calzados para sus hijos.

Clara Vélez, compró dos pares de zapatos para sus dos hijos, ella comentó que los costos están elevados.

Entre ellos zapatos deportivos y diferentes calzados casuales de acuerdo a la institución educativa, estos oscilan entre 30 y 43 dólares en casuales y deportivos desde 26 hasta 32 dólares.

Sin embrago hay quienes tratan de ofrecer las mejores ofertas, a fin de no quedarse con la mercadería. (MSC) (I)

LA CONFIANZA DE UN JOVEN HONRADO

Ricardo Gutiérrez

Foro Independiente de Opinión

En un acto litúrgico, en el banco delante, había solo, un joven alto y fuerte, de esos que da la impresión que cada vez se ven menos en las iglesias. A su derecha estaba una de las puertas de entrada y salida al templo.

En el momento en que el sacerdote dio la comunión, se acercó al altar dejando su móvil y algunos otros objetos personales en el banco. Me extrañó y me hizo pensar en la confianza que depositó en los que estábamos detrás, en unos tiempos de sospechas.

En mi entorno he visto en servicios, como aseguran los rollos de papel higiénico con candados para que no se los llevan; o bicicletas protegidas a las farolas y a los árboles con cadenas en su rueda trasera, algunas sin poner evitar que se llevaran las delanteras; los carritos de reparto de los mensajeros de publicidad, también atados con cadenas para impedir que se los lleven al buzonear en los portales; en las obras, fuera de las horas laborales, sin vigilantes suficientes, elevan con las grúas, las hormigoneras y otras herramientas de construcción como medida de seguridad.

Todo eso y más, como síntomas de desconfianza en nuestros prójimos, en la tan deseada libertad democrática. Puertas de los domicilios privados, que antes se dejaban abiertas, y después se cambiaron por otras blindadas y con sistemas de alarma.

No solo los bienes materiales están más inseguros, sino que se ha desvalorizado a la propia vida. Porque se desprecia la experiencia de la vejez, se practican cientos de miles de abortos cada año, y se tiran niños a la basura.

Que ese joven, al acercarse al altar, confiara en que los que estábamos allí, practicábamos el séptimo mandamiento: no robarás, me hizo pensar en lo distinta que sería la sociedad, y en los muchos tratados de derecho penal, abogados, jueces y empresas de seguridad privada, que serían innecesarios, si en la convivencia existiera esa confianza que nos manifestó.